viernes, julio 03, 2009

Arriba las banderas

Según parece, unos militares españoles han colocado una Bandera Nacional, hermosamente bicolor, en la cruz que corona el Gorbea, cumbre que separa Álava de Vizcaya, provincias tan españolas como la Bandera. Y, claro, a los separatistas burgueses del peneuve les ha dado otro ataque de ansiedad y corren buscando una bolsa en la que respirar. Si es que a los pobrecitos se les acumulan los disgustos: primero pierden el clientelismo en su invento territorial; luego el Athletic de Euskadi se queda con la miel en los labios y termina segundo en la Copa del Rey (de España, por cierto); y ahora vienen esos militares malandrines y les colocan la Bandera en todo lo alto, como un rejón de muerte en el morrillo de un morlaco bragado y astifino. O más bien de un becerrillo mugiente, escuálido y con las astas recortadas.

Rojos de furia, los nazis vascos, con la voz entrecortada y balbuceando como mejor saben, explicaciones han pedido a la ministresa de Defensa, Karma Rambo Chanel, digo, Chacón. La respuesta del Ministerio de Defensa no podía haber sido más boba: que poner la Bandera es lo normal al terminar unas maniobras. No sé las costumbres actuales de la oenegé pseudocastrense pero cuando yo pasé por el Ejército, años ha, cuando terminábamos un ejercicio nos íbamos pitando al cuartel y nos acogíamos gustosos al solaz de la cantina.

Ojito, que me parece muy bien que hayan puesto la Bandera Nacional en Vascongadas, aunque sólo sea por recordar que eso es España, guste o no a los separatistas diestros, siniestros o ni chicha ni limoná. Pero la excusa del Ministerio es idiota: ni explicaciones ni leches. ¿Qué han puesto la Bandera Nacional? Pues qué bien. Y a otra cosa, mariposa.

Pues bien, ahora los separatistas burgueses de Vascongadas amenazan con hacer una marcha desbordante de ikurriñas. Y es precisamente ahí donde está el cogollo del asunto: la contraposición entre la Bandera Nacional y la política ikurriña. La una representa toda la Historia de España, todas las gentes españolas, toda su obra, todos sus méritos y toda su vocación común en lo universal; la otra es un invento de un tarado, es un banderín de un partido, es una horterada como la copa de un pino y es un engañabobos que a demasiados bobos lleva engañando desde hace treinta y pico años.

Está bien: que hagan la marcha de ikurriñas. Y que les espere la Guardia Civil con la Bandera de España. O el mismo Ejército. Les aseguro que éstos no tendrán que hacer nada porque aquellos primeros, sencillamente, no tienen huevos.

PD: Diarioya.es nos ofrece la noticia con este titular: “Exclusiva: tenemos la foto de la discordia” y cascan la foto que está en Google, la de agencias, la que tiene hasta Rita. Es decir, no sé a qué genio se le ha ocurrido, pero muy exclusivo no parece ser. Y luego, curiosamente, llaman al pueblo Ceánuri con su nombre vasco, Zeanuri, que queda la mar de moderno. Como llamar a Londres London, o a Nueva York New York, o a Lérida Lleida, o algo por el estilo. Un patinazo importante el de los amigos del diarioya.es (un saludo, queridos).

4 comentarios:

Álvaro dijo...

La bandera de España es para los nacionalistas, lo que el agua bendita es para los demonios. Así que, ¡ánimo esas banderas!

Museros dijo...

El ejército español coloca una bandera de España en territorio español...

Lo tremendo es que sea noticia.

Roberto Gómez dijo...

En España ondea una bandera de España...pues sí que es motivo de noticia.
No ondea en las instituciones, como ayuntamientos españoles gobernados por meapilas de boina con rosca a pesar de mandato legal...no ondea en una final de cualquier deporte en el que España se juegue algo...no ondea en alguos actos oficiales...pues va a ser noticia, pobre, pero noticia.

Resulta cachondo que dentro de esta deriva de estulticia sin límite se hable de, por ejemplo, las instituciones vascas, o catalanas ,gallegas o del fondo a la derecha, cuando son instituciones españolas, no del Mengano que allí pague sus impuestos. No, la patética administración extremeña es tan mía como como la caciquil andaluza o la aldeana catalana.
El juego es fácil de seguir en este Estado Federal de facto, donde parece que la boina del tonto del pueblo se erige como seña de identidad, como rasgo de distinción frente al tonto del pueblo vecino.
No es de extrañar que los extranjeros que pululan por nuestras calles no tengan entre sus deseos más intimos el ser españolito de bandera.
Todo lo contrario con los hispanos de USA, que a cada minuto desean gozar del orgullo de ser yanki. Por no mencionar a todos aquellos acogidos por la Gran Bretaña, ahí están como almorrana sangrante los gibraltareños, que prefieren ser lo que son, antes que españoles.
Claro que si nos asomamos al patio de nuestra casa, llego a comprenderlo, pero la credencial de ser ZP mi amado presidente me cierra muchas puertas en el mundo civilizado, y esto de la globalización y la información a tiempo real, no me ayuda mucho en los países más remotos.

Me está entrando un arrebato patriótico que, de seguro, me acarreará alguna dolencia física por alergia a la somanta de palos que arreciará sobre mi escultural cuerpo, pero mañana mismo clavo una bandera en el primer monte camino del trabajo con una foto en color de dos cojones (los míos me son necesarios para menesteres que no es necesario relatar).
¿Que será una bandera no constitucional?. Ya me ocuparé yo de que esté bien "constituida"...

Un saludo.

Orisson dijo...

Gracias, Roberto Gómez, por tu tan gráfico comentario.

Un saludo

PD: Y gracias a vosotros también, Álvaro y Museros. Que no se diga.